Mi madre y Winnie Madikizela Mandela



Hace dos semanas atrás tras una discusión con mi hermana mayor, decidí hacerle una entrevista a mi mayor para que hable de su libro: Afrofeminismo. 50 años lucha y activismo mujeres negras en España. 
Me di cuenta que mi familia estaba muy perdida, Ntanganizados, fuera de sí y decidí hablar con alguien que entendiera del tema, que se pusiera en mi piel. 

Al principio, quise contactar con mi mejor amigo pero, decidí ser cauta. Quiero esperar que llegue el tiempo perfecto para poder hacerle una entrevista a mi mejor amigo. Contacté con mi mayor el cual ya le venia siguiendo desde hace ya un tiempo. 

Fue un acierto contactar con él. todo se fue dando hasta crear mi propia historia. 

Me dio rabia hacerle la entrevista y no tener el libro comprado así que, el día antes de la entrevista me informé acerca del tema porque a decir verdad, no tenía ni idea de lo que era el afrofeminismo. 

Me acuerdo que ese día me dirigí a la Biblioteca y pensé por dentro: busco rápido el significado de afrofeminismo y, después me voy a comer. Mis planes no se dieron. Empecé a buscar en la red el significado de afrofeminismo y sólo salían chicas hablando que el afrofeminismo es estar feliz con tu pelo afro. Es poder lucir nuestra melena afro y defenderla al 100%. Busqué en Google y en YouTube y la explicación era la misma en ambas plataformas. 

Ya llevaba una hora en la Biblioteca: recordad que no entraba en mis planes tardar y además la Biblioteca cerraba pronto. Empecé a mirar los vídeos de mi mayor, las entrevistas donde él habla de su libro. El vídeo que me aclaró las dudas fue, donde es entrevistado por la empresa Capoeira. Mi mayor, todo el rato mencionaba a Winnie Madikizela Mandela. Todo el santo rato decía su nombre. Reaccioné y investigué sobre la figura de Winnie Madikizela Mandela cuando mi mayor dijo que meterse con Winnie Madikizela Mandela es meterse con nuestras madres. Pensé... ¿tanto significa para ti esa mujer? ahí es cuando decidí buscar sobre ella por si algún día se me ocurriera meterme con ella (recordad que aún no sabía quién era). 

Me metí en YouTube y busqué la biografía de Winnie Madikizela Mandela. El vídeo que tocó mi corazón fue, el reportaje que el diario el País (en España) hace sobre Winnie Mandela. La información era totalmente diferente a lo que había visto antes. Para nada Winnie Madikizela Mandela se centró en su afro, ella, luchó por la libertad de su marido independientemente que tuviera el pelo liso, afro, ondulado o trenzado. El objetivo de Winnie Madikizela Mandela, era liberar a su marido de la cárcel. 

También se levantó y luchó por su pueblo (los negros, africanos) de Sudáfrica. Luchó hasta terminar con el Apartheid en Sudáfrica. Winnie Madikizela Mandela, tuvo amor por los suyos, por los negros, por los africanos. Mirando el vídeo que el diario el País hace, me vino la figura de mi madre y pensé: mi madre es así. A pesar de no tener marido, ha sido capaz de hacer cosas buenas por la sociedad. 

Conozco muchas mujeres africanas que han estado en mi entorno más cercano, que sin un hombre cerca, no son capaces de hacer algo bueno en la sociedad, Primero quieren el amor de un hombre para disponerse a hacer cosas buenas. 

Winnie Madikizela Mandela fue humillada, insultada, incluso, le despidieron del trabajo por tanta valentía de luchar por los africanos y acabar con el Apartheid. A mi madre: Mi madre al igual que Winnie Madikizela Mandela ha sido humillada, insultada, por los tío Tom, los Ntanganizados y los Europeos debido a su valentía, fuerza y bondad pero a diferencia de Winnie, mi madre se ha dejado pisotear hasta el punto de terminar 100% confundida. Hasta el punto de ya no saber quien es ni para que vino a este mundo. Hasta el punto de no reconocerse a ella misma como persona. 

Winnie Mandela relata que cada encierro, cada sufrimiento, cada insulto..., le hizo ser más fuerte para enfrentarse a la dura batalla por liberar a su esposo: Nelson Mandela y luchar por el VALOR DE LOS ÁFRICANOS. 


Mirando el documental del diario el País, tengo que reconocer que me puse un poco bastante triste. Yo sé que mi madre hubiese echo lo mismo o mucho más que Winnie Madikizela Mandela. Ese día en la Biblioteca quise retroceder el tiempo por unos minutos para que mi madre tenga la oportunidad de ser quien es y enfrentarse a todos sus enemigos, los que le han echo sufrir por no tener ellos mismos identidad y conciencia africana. 

Lucrecia Baita Nepi y sus obras por los africanos 

Mi madre es una persona que siempre ha querido unir a los africanos, que estemos juntos. Me acuerdo que siempre les decía a mis hermanos mayores que no me dejen sola. Mis hermanos pensaban que ella lo hacía para sobreprotegerme incluso yo también y me enfadaba pero ahora, es cuando entiendo su filosofía. Tenemos un gran imperio por delante y el Europeo tiene la maña de saber destruir nuestras costumbres, y dejarnos esparcidos por el mundo muchas veces sin nuestros allegados más cercanos. Todo eso es debido al racismo. 

El racismo es aquella acción que ejerce alguien que tiene el poder sobre una o más personas inferiores. El racismo es capaz de cambiar las costumbres de una persona, sus vivencias y conseguir que esa persona de la noche a la mañana, se transforme en quien no es. El racismo, es algo que tiene mucho poder y ha dañado la vida de muchos emigrantes. 

Mi madre hace ya muchos años atrás, acogió a una paisana suya que dormía en la calle en Barcelona. Le acogió en casa por mucho tiempo. Prácticamente para no hacerlo muy largo, mi madre ha sido una persona que ha acogido a familiares nuestros que no tenían hogar. 

También ha unido familias que estaban peleadas. Una vez una amiga o conocida de mi madre, se enfadó con su hija de 18 años creo que era debido a que ella empezó a fumar y decidió irse a vivir con su novio. La amiga de mi madre, no quería ver a su hija ni en pintura. Mi madre viajó hasta Valencia para hacer que se reconcilien madre e hija. Cuando mi madre llegó a Barcelona nos contó que terminaron celebrando con una fiesta grande. 

Algo que me ha marcado mucho en las obras de mi madre por los africanos, es lo que hizo o trató de hacer casi cuando ella estaba a punto de jubilarse. Mi madre es enfermera como yo y en la residencia de ancianos donde ella trabajaba, había una señora de Guinea Ecuatorial que se llamaba como mi madre: Lucrecia. Esa señora, sufrió discriminación por ser negra. Las jefas de mi madre le fastidiaban todo el rato para que no vea su canal favorito y le hacían sentar en la sala que a ella no le gustaba (por su color de piel). 

Cabe decir que, las jefas de mi madre empezaron a odiar la raza negra debido al cimarronaje de mi madre. Pese haber confundido mentalmente a mi madre, ella nunca ha perdido la bondad que tanto caracteriza a los africanos, esa espiritualidad tan especial. A raíz de la forma de ser de mi madre, se ganó muchos enfrentamientos en su trabajo: con sus compañeras, con sus jefas... 

Debido a la hostilidad de las jefas con aquella anciana, mi madre una vez les plantó cara defendiendo a Lucrecia y siempre me decía: me la voy a traer en casa para cuidarla. Ese carácter de mi madre, esa fuerza interna, para mí es similar a lo que hizo Winnie Madikizela Mandela. 

Mi madre también ha cometido errores en su lucha. Ella se ha dejado pisotear por los tío Tom, los Ntanganizados y los Europeos. Ella siempre que ayudaba a alguien, esperaba ser tratada de igual forma. Es importante entender que cuando somos llamados a luchar por la libertad de los nuestros, no esperar ser tratados de igual forma. En primer lugar porque ese comportamiento creará que nuestra luz poco a poco se apague y en segundo lugar, hay que entender que nuestra gente no lo va a entender como un acto de libertad sino como una oportunidad de envidiarte más, atacarte, etc. Lo mismo que le pasó a Jesucristo. 

El viaje de mi madre a Guinea Ecuatorial. Año 2015 

Debido a mi tía (Ntanganizada) mi hermano a los 16 años, se quedó sin papeles. Se enfadó con mi madre, dejó sus papeles en casa de mi tía y mi tía, cogió esa documentación y la tiró a la basura. Desde entonces, mi hermano se ha quedado sin oportunidades en España. 

En otra entrada al blog, explicaré porqué digo que mi tía es Ntanganizada. 

Mi madre lleva toda la vida luchando por esos papeles pero en el 2015, tuvo la oportunidad de volver a pisar su tierra natal: Guinea Ecuatorial para recuperar esos papeles y darle un buen futuro a mi hermano. 

Mi madre se encontró con una Guinea que ella dice no reconocía. Dice que hay de todo: muchas infraestructuras en desuso y gasto de dinero por parte de nuestro presidente. 

El viaje que realizó era sólo para un mes. Mi madre cuenta que cuando empezó a moverse, en las oficinas fue tratada con desprecio además de no querer escuchar su situación. Mi primo Oscar Baita a quien bendigo enormemente, hizo que el viaje de mi madre se hiciera mucho más ameno. Hizo todo habido y por haber para conseguir contactos grandes para conseguir que el caso de mi madre, sea escuchado. 3 o 4 días antes de irse del país, a mi madre le entregaron la documentación que ella venía a buscar. 

Para mi madre no fue nada fácil este viaje, Las altas temperaturas, el sufrimiento de tener una familia completamente destrozada debido al racismo, el no entender en su propio conocimiento el porqué a ella le suceden este tipo de situaciones más el estrés, una vez mi madre se quedó dormida. Mi primo le despertó varias veces y mi madre no abría los ojos, no reaccionaba, Mi primo pensó que ella ya se había ido.   


La mentalidad de mi madre hoy en día 

Debido a la gran confusión que el Europeo ha conseguido imponer en la vida de mi madre, su mentalidad no es ni de Guinea ni de España. Prácticamente, está perdida. 

Cuando se relaciona con los Ntanganizados, tio Tom y/o Europeos, quien sufre es ella ya que muestra carácter y bondad  africana. Cuando está conmigo, me hace sufrir. Mi luz le estorba. Incluso cabe recalcar que cuando mi suegra llegó nueva a Barcelona, en dos días ella detectó las trampas de los Europeos. Se dio cuenta que ellos también hacen congosá y que no son tan buenas personas como nos lo han echo pensar toda la vida y comenzó a alejarse poco a poco. 

Mi madre en cambio, no detecta esas trampas como mi suegra o yo. A veces he visto actuar al Espíritu Santo en la vida de mi madre a la hora de detectar las trampas pero, todavía queda mucho por hacer. 

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