La trampa del trabajo
Llegué a Canadá con la visa: Holidays Work and Visa de duración 1 año ¿y después qué?
Llegué a Canadá el 10 de Marzo del 2021 gracias a una oferta de trabajo que una familia me ofreció para quedarme con ellos por 1 año entero. El puesto que ocupé durante mi estancia con ellos fue el de Enfermera o Caregiver que se llama aquí.
Como ya conté en un artículo anterior todo lo que me pasó con mi jefa, es evidente que no estuve con esa familia el tiempo acordado. Dejé el trabajo por voluntad propia en el mes de agosto del 2021. Me vi por primera vez en un país sola y sin saber cual iba a ser mi rumbo a partir de ese momento. Sólo Dios me ayudó a salir adelante.
Desde entonces y hasta ahora analizando un poco todo, he aprendido como el hombre que es quien distorsiona todos los planes de Dios, ha creado las cosas para confundir a los inocentes.
Cuando empecé a trabajar con la familia Domke en Victoria bc comencé a comparar lo vivido en España con lo que estaba viviendo en ese momento. Al principio todo me parecía correcto y sentía que había emigrado al paraíso. Poco a poco, las decepciones empezaron a llegar. Los primeros días el horario que yo tenía era muy light. Tenía mucho tiempo para descansar y trabajaba muy pocas horas cosa que agradecí. Fue pasando el tiempo y mis compañeras de trabajo muchas veces o no se presentaban o llegaban tarde. Una compañera dejó el trabajo a los 2 meses de yo empezar. Mi horario de trabajo y mis tiempos de descanso disminuyeron ya que debido al poco personal que había, las que estábamos teníamos que hacer muchas más horas. Sentí que nada había cambiado con respecto a lo que había dejado atrás en España. Todo era lo mismo para mí: explotación.
Recuerdo una tarde que tuve libre y recibí un montón de llamadas. No las atendí ya que pasé todo el día descansando y no me enteré de las llamadas. Era mi jefa y la llamé. Me pidió si podía cubrir la noche ya que la del turno de noche llamó diciendo que se encontraba mal. Me ofrecí y dije que sí. Debido a todo lo que yo estaba viviendo en la relación con Lucio y que toda mi familia me dio la espalda, una tarde sentí que no tenía fuerzas espirituales para ir a trabajar. Llamé a mi jefa y le dije que sentía ansiedad. Realmente necesitaba tener esa tarde para mí ya que, espiritualmente no estaba bien. Soy una persona que cuando no me siento bien espiritualmente, no rindo bien en el trabajo y paso toda la jornada pensando en mi situación. Algo totalmente desagradable no sólo para mí sino que para mis compañeros también.
A pesar que llamé con horas de antelación mi jefa me dijo que tenía que presentarme sí o sí a mi puesto de trabajo. Ese mismo día, reviví lo mismo que ya había vivido en España. A la gente mala les tienen miedo y se les permite todo en cambio, a los que aportamos y nos comportamos civilizadamente, estamos prohibidos en todo.
Tras las amenazas de mis jefes en devolverles el dinero, me vi obligada a buscar otro trabajo. Lo encontré pero mi jefa me jodió la vida. En la entrevista que me hicieron me pidieron referencias. En ese momento traté de explicarle a la que me estaba entrevistando que no podía darle referencias por los problemas que ya estaba viviendo con mi jefa. Sabía que por mucho que le contara, algo interno me decía que estaba tratando con gente que no tiene cabeza. Cedí, y le di todas las referencias inclusive la de mi jefa Canadiense la que me estaba haciendo la vida imposible.
Durante la entrevista la directora del centro me dijo que me iba a coger ya que pudo ver en mi que tengo mucha experiencia como sanitaria y que parezco ser buena Enfermera. Ya estábamos incluso, organizando mis nuevos horarios de trabajo. La decisión final fue un no rotundo gracias a mi jefa. Con las referencias que di, la directora del centro llamó a mi jefa para hablar sobre mi persona y preguntarle a mi jefa como soy como profesional.
Mi jefa se inventó todo. A pesar de llevar unos cuantos meses cuidando de su madre, le dijo a la directora del centro que no sé hacer nada, que soy una mala enfermera y que no sirvo para esta profesión... la directora del centro en vez de cuestionarse todos esos argumentos, le creyó a mi jefa. Es en ese momento cuando me di cuenta de una de las tantas trampas impuestas en el trabajo. Pedir referencias es una trampa impuesta donde los jefes se lucran para hablar bien o mal de una persona y son ellos si deciden si contratarte o no. Si caes bien te escogerán pero, si caes mal o eres diferente y no quieres ser un vendido, lo tienes complicado. Es ahí donde me di cuenta que las personas que viven engañando a los demás tienen mucho más fácil abrir negocios y proyectos pero la gente como yo, nos cuesta la vida ya que, tenemos un largo proceso: darnos a conocer y proyectar por largo tiempo nuestro proyecto para que sea creíble.
Dejé mi trabajo como he mencionado antes y como era nueva en la Ciudad de Victoria bc, no sabía como empezar a moverme. Necesitaba el trabajo para poder pagar el apartamento: 1150$. El enfado que sentía en ese momento me hizo tomar otras decisiones. Decidí no volver a trabajar más para alguien y buscarme la vida en internet y/o vivir de mis emprendimientos. La idea no era mala pero tuve muchos inconvenientes: el frío de Canadá que era nuevo para mí, me impidió muchas veces salir para repartir tarjetas y emprender como Enfermera. En internet no es muy fácil buscarse la vida para ganar dinero. Tienes que trabajar mucho y tener constancia. También es importante para aquellos que quieren ganarse la vida en internet, no mirar tanto por el dinero sino en, disfrutar lo que se hace. Si se hace por dinero, disfrutaremos al principio pero después, nos cansaremos y dejaremos todo.
Se acercaba el final del mes y yo estaba sin dinero.
Siempre había pagado al contado en las fechas acordadas. Mi primer impago fue como si en mi vida hubiese pagado el apartamento. El propietario se puso violento conmigo y no quería esperar, quería el dinero ya mismo y al contado. Tras esa actitud, empecé a buscar trabajos cerca de mí y tuve la suerte de encontrar una agencia de trabajo temporal.
Aquí en Canadá las agencias de trabajo temporal funcionan diferente a lo que es España. En España, dejas tu hoja de vida laboral o tu CV y esperas que te llamen. Aquí en Canadá llevas tu CV y al día siguiente ya empiezas a trabajar. Los horarios son de lunes a viernes desde la mañana hasta el mediodía y trabajas todo el tiempo que lo necesites sin límites. El día que no puedes ir sólo avisas llamando a la oficina o te personas para darles el comunicado de que no podrás asistir. Te pagan daily o todos los días 119 aproximadamente. Al propietario no le pareció ya que él quería el dinero ya y al contado. A pesar que le dije que ya tenía trabajo y que en unas semanas le podía pagar, le entraron mis palabras por un lado y le salieron por otro.
Mi primera experiencia trabajando en empresas de trabajo temporal
Dios me ha ido llevando a su verdad a través de la experiencia. Después de estar 1 mes buscando salir adelante con internet y no encontrar nada, me vi obligada de nuevo a trabajar para alguien aquí en Canadá.
Sin darme cuenta caí en matarme e ir a trabajar todos los días por unos vividores. El propietario de la casa. Era mi primera experiencia sola en Canadá y la gente intentó aprovecharse de mí ya que sabían que no conocía mucho del tema. Unos inmigrantes de mi trabajo aprovecharon la situación para ligar conmigo. La intención de ellos era que me quede con ellos en el mismo apartamento en el que ellos se encontraban para que así, yo me sienta apoyada con todo lo que estaba viviendo. En definitiva, buscaban
El primer día me presenté a las 5 de la mañana y pensé que así sería todos los días pero, el frío de Canadá era mucho para mí y los trabajos eran completamente de esclavos: trabajábamos debajo del frío incluso muchas veces debajo de la nieve. Además del temporal, el trabajo que realizábamos era duro: jardinería, ayudante de limpieza en construcción pero a modo de esclavo es decir, sin parar, sin hablar y sin tener personalidad propia.
Eso hizo que muchas veces faltara en el trabajo y a la vez tuve problemas con los propietarios del apartamento. Así desde el mes de octubre hasta el mes de diciembre que es cuando me dijeron que abandone el apartamento.
No solo me fue mal con el apartamento el personal de la empresa donde estaba trabajando, ya no cogían a gente o simplemente cogían a sus amigos. Durante una semana entera me presenté a las 5 de la mañana para solicitar un trabajo pero siempre me decían que no tenían nada.
En enero del 2022 debido que en la otra empresa no me daban trabajo, empecé en una nueva empresa de trabajo temporal que es donde he estado hasta ahora trabajando. Tuve mucha suerte gracias a Dios. En esta empresa no se trabaja bajo el frío o bajo la nieve, trabajas dentro del recinto.
Descubriendo la verdad
Llevaba mucho tiempo deseando mi libertad financiera y gritando a los cuatro vientos ese anhelo de independizarme económicamente y no depender de nadie pero, nunca encontré la verdad. La gente define mal la expresión: Libertad financiera.
Buscando la definición en Google nos dice que la Libertad financiera es tener los ingresos suficientes para cubrir todas las necesidades económicas sin tener que trabajar. Establecer prioridades, controlar el gasto y trazar una estrategia para generar ingresos es clave para conseguir este objetivo al que muchas personas aspiran cuando piensan en su salud financiera.
También, y a través de mi experiencia se puede definir la expresión: Libertad financiera como, la actividad que realiza todo individuo para conseguir recursos económicos sin que tenga que depender de una empresa.
Todo en la vida son procesos y no podemos pasar directamente a la primera definición. Para estar en el primero se requiere esfuerzo y constancia para que de esta forma, los ingresos vayan llegando solos. Como es algo que no nos explican ni educan correctamente, volví a cometer un error.
Desde enero del 2022 he estado trabajando para pagar el almacén y para cubrir alguna que otra necesidad. Hace unos días me di cuenta de todos mis errores pero, repararlos ahora me conlleva trabajar todo el verano para la misma empresa.
Decisión final
Tomé la decisión de comprarme una bicicleta y construir un trailer o un carro para llevar todas mis maletas conmigo en la bici. Entendí por fin que con los dones que Dios me ha regalado yo sola con la ayuda de Dios, puedo construir mi propia vida y economía y tener libertad financiera. La libertad financiera es eso: tener la valentía de despedirte de tus jefes para construir poco a poco tu propio destino. Muchas personas no dan el paso debido que viven atrapados en la mentira y en la trampa del trabajo. Esa mentira que todos creemos: si dejas tu trabajo no tendrás dinero para tus gastos. Es una mentira como una casa.
Si nos damos cuenta, no trabajamos para nosotros trabajamos para enriquecer a vividores que además muchas veces no saben tratar bien a las personas. Sí se puede dejar el trabajo pero para dar ese paso, es necesario liberarse de todo lo que el sistema te ofreció: apartamento, establecimiento, casa... deshacerte de todo eso en primer lugar y en segundo lugar vivir de manera free para no tener que pagar apartamentos, casas, establecimientos, etc.
Hemos entendido mal el concepto de negocio. Muchas personas quieren empezar un negocio con mucho dinero, con un capital grande. La realidad es que un negocio empieza con poco dinero y este va en aumento según la capacidad de la persona en tratar a sus clientes, ofrecer sus servicios...
Muchos tal vez quieran hacerlo hoy pero se encuentran atrapados en la cárcel pagando hipotecas y para este grupo de personas lo primero antes de tomar la decisión de dejar el trabajo, sería aconsejable primero vender el piso según las leyes y normas de cada país.
Mi testimonio y dedicatoria a mi madre (Lucrecia Baita Nepi)
Hoy día 10 de Junio del 2022 decidí dejar el trabajo para intentar emprender y ofrecer a la gente los dones que Dios me ha regalado. Lo que me ha llevado a tomar esta decisión han sido muchas cosas.
Después de que ''me echaron del trabajo'' por usar un momento el móvil como todos hacían, Dios después de 3 o 4 meses permitió que volviera otra vez a aquel lugar a trabajar. Es allí donde me di cuenta de muchas cosas. La persona ''que me había echado del trabajo'', estaba bien arreglado, con el pelo cortado, y pensé en mi interior: eres un mimoso. Un mimoso cobarde. Estás guapo porque eres un asalariado que depende de una empresa para poder vivir. Tu belleza me daba muy mala espina. No sabría como describirlo la verdad pero quedémonos con mimoso.
Otra cosa que me ayudó a tomar la decisión fue que desde que voy por la calle con mi guitarra, muchos canadienses me dicen que he tomado la mejor decisión. Sé que eso viene de Dios. Probé cantar en la calle por unos 2 o 3 días y la verdad tengo que decir que engancha. Frené porque tenía que arreglar lo del almacén. Desde que estoy trabajando en la empresa donde he estado trabajando, nunca me di cuenta que podía comprar una bicicleta y montar mi propio carro para llevame todas mis cosas conmigo en la bici y no tener que pagar almacén (295$). Me di cuenta tarde. Digo tarde porque llevo ya unas cuantas semanas percibiendo que cuando llamaba en la empresa para pedir un trabajo, el de la mañana como que me amenazaba diciéndome que no tenía nada para mí. Así todas las mañanas. Muchas veces incluso temía por el día siguiente para no vivir la misma situación o el miedo que me hacía pasar ese hombre. Eso, me llevó a tomar esta decisión de dejar el trabajo y servirle a Dios con los dones que él me ha regalado.

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